lunes, 9 de octubre de 2023

Entre la moral y la ética


     Una vez presentado el concepto de "filosofía" en el artículo precedente, vamos a ponernos manos a la obra estableciendo una primera diferenciación entre los términos “ética” y “moral”. Si recurrimos a la "etimología" (al estudio del “origen de las palabras”), “moral” proviene del latín “mos”, mientras que “ética” proviene del griego “ethos”, pero el significado de ambos vocablos es el mismo: “costumbre” o “hábito”, la forma de comportamiento específico de un ser humano consolidada por medio de la repetición, que nos permite conformar nuestro propio "carácter" o "personalidad". En el uso cotidiano de las palabras, tampoco existen diferencias, pues ambos términos se utilizan habitualmente de forma indistinta, incluso como "sinónimos". Es preciso diferenciarlos, pues hacen referencia a dos niveles distintos, tanto de la “reflexión” como del “lenguaje”:

     El primer nivel, el moral, está compuesto por las “normas”, por las “reglas de conducta” que pretenden orientar las "acciones concretas" de los seres humanos; este nivel trata de responder a la pregunta que toda persona se plantea sobre “¿qué es lo que debo hacer?” (¿debo mentir o ser sincero? ¿debo ayudar a los demás o no meterme en sus asuntos? ¿debo pensar solo en mi interés o en el de toda mi comunidad?). El segundo nivel, el ético, consiste en la “reflexión” sobre esas normas que hemos llamado “morales”, por lo que no se ocupa de modo inmediato de decirnos qué es lo que debemos hacer, sino que se plantea si “¿es necesario que existan normas?”, y por qué unas normas y no otras (¿hacen falta las normas? ¿son mis normas las más adecuadas para orientar mi conducta? ¿son mis normas mejores que las de otras comunidades o culturas?).

     Dadas estas dos definiciones, diríamos que la “ética” es una disciplina fundamentalmente “teórica” que se centra en la “reflexión individual” sobre el comportamiento, y que parte de una serie de “valores” que me permiten juzgar dichos comportamientos como “buenos” o “malos”; mientras que la “moral” es una disciplina más “práctica”, puesto que detalla unas “normas” concretas de “actuación dentro de un grupo”, que me dictan qué comportamientos se consideran “correctos” o “incorrectos” (y por qué unos deben acatarse y otros deben evitarse). El filósofo español Fernando Savater (1947-) nos ofrece en su obra “Ética para Amador” esta definición a modo de resumen: “Moral es el conjunto de comportamientos y de normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales diferentes”.

     Si atendemos a una definición académica seria, más concreta y precisa, la "ética" o "filosofía moral" es una disciplina filosófica "practica" que no se limitará a conocer teóricamente la realidad que nos rodea sino a orientarnos en nuestras acciones y en la toma de decisiones.  El estudio de la filosofía moral atenderá a algunos aspectos de la "vida humana", y estos tienen que ver unas veces con la "moral" y otras con la "ética", por lo que será necesario detallar un poco más las diferencias entre una y otra. Por ello os he seleccionado dos vídeos muy instructivos que resumen esta diferencia de una forma sencilla para alumnos de vuestra edad (el primero, que abre este artículo, más corto y preciso; y el segundo, que cierra el artículo, más profundo y especializado).

     Pero esta bitácora está diseñada no solo para proporcionar contenidos “teóricos” que os puedan ayudar a profundizar las temáticas de esta materia, sino sobre todo para mostraros de una forma “práctica” estos contenidos, para que podamos reflexionar de forma libre sobre lo que vemos y seamos capaces de desarrollar nuestro propio “criterio ético”. La ética y la moral nos ponen delante de una “contradicción”, pues muchas veces lo que la moral “nos impone” (a través de sus normas) choca frontalmente con lo que nuestra mente “nos dicta” (a través de nuestra conciencia). La moral es una cuestión propia del “grupo” al que pertenecemos (las normas son las mismas para todos los miembros del grupo), mientras que la ética tiene que ver con el “individuo”, entendido este al margen del grupo de pertenencia: la moral tiende al “bien de la comunidad” en su conjunto, y la ética al “bien de los particulares” en tanto individuos independientes.

     Pongamos un ejemplo esclarecedor: el cortometraje de TrueMove que tenéis sobre estas líneas nos plantea una interesante "dicotomía" entre dos "acciones" aparentemente similares pero muy distintas (deberéis ver el vídeo primero, antes de leer la explicación… para no estropearos el final). Un cocinero callejero ayuda a un niño en apuros, que solo trata de proporcionarle ayuda a su madre enferma, y pasados 30 años el mismo niño (ahora un médico reputado), le devuelve el favor al cocinero enfermo. En ambos casos "uno paga la deuda que el otro no puede asumir", pero los motivos son bien diferentes: el cocinero actúa guiado por un sentido de la “moralidad”, que tiende a asegurar la convivencia dentro del grupo social (ayudar al niño, a su madre, a su familia...); mientras que el médico actúa por un sentido de la “eticidad”, que atiende a las necesidades específicas de un individuo concreto que necesita ayuda (al margen de su comunidad). ¿Podemos concretar estas diferencias?

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