jueves, 7 de marzo de 2024

Nosotros los miramos... ellos nos observan

     Nos adentramos en el campo de la antropología para mostrar algunos aspectos relevantes de las "culturas humanas". Hemos seleccionado estos dos textos del antropólogo británico Edward Evan Evans-Pritchard (1902 a 1973), destacado representante de lo que se ha dado en llamar antropología social: el primero de los textos, que lleva por título “La mirada distante: nosotros los miramos”, nos acerca a la cultura de los nuer (o “nath” como se llaman ellos a sí mismos), una sociedad africana que vive en Nuerlandia, una región localizada principalmente en el sur de Sudán, a ambos lados del Nilo (en su confluencia con los ríos Bahr el Ghazal y Bahr el Sobat) y formada por unas 200.000 personas, que se dedican fundamentalmente a la "ganadería". Precisamente el trato que dan los nuer a los animales, especialmente a las "vacas", es lo que centra la atención de Evans-Pritchard en este texto, que os he querido acompañar de un vídeo que muestra la forma de vida de esta cultura:

     “Como otros pueblos pastores del África oriental, los nuer extraen sangre de los pescuezos de sus animales, lo que constituye un artículo suplementario de su dieta en los campamentos de la estación seca, cuando en general se los puede ver sangrar por lo menos a una vaca por noche. Para fines culinarios se sangra con más frecuencia a las vacas que a los bueyes. La operación, llamada bar, consiste en atar una cuerda muy apretada en torno al pescuezo de la vaca, de modo que se destaquen las venas y pueda cortarse una de ellas, del lado de la cuerda que da hacia la cabeza, con un cuchillo pequeño envuelto en cuerda o hierba para impedir que profundice demasiado. La sangre sale a chorro y, cuando se ha llenado una gran calabaza, desatan la cuerda y deja de salir. Untan la herida con un poco de estiércol. Si se examina el pescuezo de una vaca, se ve una serie de cicatrices pequeñas. Después de la operación, las vacas se muestran algo mareadas y puede que se tambaleen un poco, pero no parece que les afecte mucho más la experiencia. Las mujeres cuecen la sangre hasta que está bastante cuajada y puede usarse como condimento cárnico para las gachas; o bien los hombres esperan a que se coagule en un bloque sólido y después de asarlo en las brasas de un fuego, lo cortan y lo comen.

     Los nuer no consideran la sangre de las vacas como un artículo de primera necesidad y no desempeña un papel importante en su cocina. De hecho, dicen que no ejecutan la operación para conseguir comida, aunque reconocen que la sangre asada es deliciosa, sino por el bien de las vacas. La sangría está destinada a curar a una vaca de cualquier enfermedad al eliminar la sangre mala. También dicen los nuer que hace engordar a la vaca, pues el día siguiente estará más vigorosa y pastará con avidez. Además, en su opinión, la sangría disminuye el deseo de la vaca de que la cubra el macho. Los nuer dicen que, si la vaca se ve cubierta con frecuencia, puede llegar a volverse estéril, mientras que, si se la sangra de vez en cuando, sólo necesitará que la cubran una vez y quedará preñada. A veces se sangra al ganado por razones médicas en la estación de las lluvias, cuando los hombres pueden estar tan saciados, que den la sangre a los muchachos del corral y a los perros. A veces hacen incisiones en los hocicos de las vacas y dejan fluir la sangre hasta el suelo para hacerlas engordar. He visto a nuer sajar sus propias piernas y la región lumbar para darse agilidad y vigor […]

     La leche se consume en varias formas. La leche fresca la beben los niños principalmente y también se ingiere con gachas de mijo. Parte de la leche la guardan y pronto se agria y espesa, y así se come. A los nuer les gusta tener siempre una calabaza de leche agria a mano, por si acaso llegaran visitantes. Parte de la producción diaria se guarda para hacer queso y, si hay varias vacas en lactación, puede reservarse una para ese fin. La leche para hacer mantequilla se bate en una calabaza diferente de la usada para beber. Después se la traslada a otra calabaza, en la que permanece durante varias horas, y, como no limpian las calabazas de hacer la mantequilla a no ser que huelan mal, los ácidos que quedan de ocasiones anteriores hacen cuajar la leche. Después de haberla conservado en dicha calabaza, se encarga de batirla una mujer o una muchacha que se sienta en el suelo con los pies extendidos hacia adelante y alza la calabaza y después la deja caer hasta los muslos donde la sacude varias veces antes de repetir la misma operación.

     Cuando la cuajada está empezando a formarse, vierte un poco de agua en la calabaza, para que se solidifique bien y para aumentar la cantidad de suero, y puede añadir un poco de orina de buey para darle más consistencia. Cuando ha acabado de formarse, la mujer vierte la leche en una calabaza en forma de copa y saca la cuajada con una concha de mejillón y la coloca en otra calabaza, que cuelga en una choza. Las mujeres y los niños son quienes principalmente beben el suero, mezclado con leche fresca. Cada día añaden nueva cuajada a la conservada y de vez en cuando la agitan junto con un poco de orina de buey para impedir que se eche a perder. Pueden hacer lo así durante varias semanas, antes de cocer finalmente la cuajada sobre un fuego rápido, que la convierte en queso sólido y de color amarillo oscuro. Después de cocer durante un rato, se vierte el líquido en una calabaza y la grasa que queda arriba se separa para usarla como aderezo para las gachas. El queso se cuelga en una malla del techo de una choza en una calabaza redonda, de cuya corteza se ha cortado un trozo, de modo que unas cuerdas la atraviesen y hagan de tapadera corrediza y, si se lo preserva del aire con una capa de excremento del ganado, puede mantenerse en buenas condiciones durante meses”.
Sir Edward Evan Evans-Pritchard, Los Nuer (Integral Editorial)

     Acompaña a este texto un extenso vídeo, de casi una hora de duración, que recoge algunas de las conclusiones del antropólogo británico sobre algunos de los “ritos y creencias” más curiosos de este pueblo singular y que ha expuesto en un excelente libro tras sus “investigaciones de campo”, que se desarrollaron entre 1930 y 1956. Si tenéis tiempo, podréis descubrir aquí algunas de las “diferencias culturales” que nos hacen distintos, pero que también nos hermanan, en lo que tienen de humanas. Evans-Pritchard insiste en que la única manera de "conocer a fondo una cultura extraña" es “introducirse en ella”, esto es, "vivir" entre sus habitantes y "practicar" sus mismas “costumbres” (algo que también hizo con los azande del Alto Nilo además de con los nuer). En antropología conocemos esta forma de investigación "desde dentro" como “perspectiva emic” (por oposición a la “perspectiva etic” o investigación externa).


     Pero la mirada hacia otras culturas, y la inevitable comparación con la nuestra, no sería completa si nos limitásemos simplemente a hacer una “descripción de esta cultura extraña”, sino que debemos de procurar también una “descripción de nuestra propia cultura”, pero desde un punto de vista alejado de nuestras "costumbres y valores", de nuestro “modo de vida”. Evans-Pritchard nos invita en “La mirada distante: ellos nos observan” a conocernos a nosotros mismos con los ojos de un jefe de tribu samoano llamado Tuiavii de Tiavea, que se muestra muy extrañado respecto a lo que nosotros entendemos como una “forma de vida civilizada”. Una mirada similar la tenemos en la famosa carta que el Jefe Seattle, de las tribus suquamish de los territorios del noroeste, dirige en 1855 al presidente del gobierno, Franklin Pierce (y que os ofrezco en este enlace), en la que el viejo mandatario se reconoce "incapaz de entender" determinadas "prácticas culturales" de los “rostros pálidos”.

     “Los Papalagi [los hombres blancos] viven como los crustáceos, en sus casas de hormigón. Viven entre las piedras, del mismo modo que un ciempiés; viven dentro de las grietas de lava. Hay piedras sobre él, alrededor de él y bajo él. Su cabaña parece una canasta de piedra. Una canasta con agujeros y dividida en cubículos.

     Sólo por un punto puedes entrar y abandonar estas moradas. Los Papalagi llaman a este punto la entrada cuando se usa para entrar en la casa y la salida cuando se deja, aunque es el mismo y único punto. Atada a este punto hay un ala de madera enorme que uno debe empujar fuertemente para entrar. Pero esto es sólo el principio; muchas alas de madera tienen que ser empujadas antes de encontrar la que verdaderamente da al interior de la choza. En la mayoría de estas cabañas vive más gente que en un poblado entero de Samoa. Por consiguiente cuando devuelves a alguien la visita, debes saber el nombre exacto de la oiga [familia] que quieres ver, ya que cada oiga tiene su parte propia en la canasta de piedra para vivir. A menudo, un oiga no sabe nada de la otra oiga, aunque sólo estén separadas por una pared de piedra y no por Manono, Apolina o Savoii [tres islas pertenecientes al grupo de Samoa].

     Generalmente, apenas conocen los nombres de los otros y cuando se encuentran en el agujero por el que pasan furtivamente, se saludan con un corto movimiento de la cabeza o gruñen como insectos hostiles, como si estuvieran enfadados por vivir tan cerca. Cuando un oiga vive en la parte más alta de todo, justo debajo del tejado de la choza, el que quiera visitarlos debe escalar muchas ramas que conducen arriba, en círculo o en zigzag, hasta que se llega a un sitio donde el nombre de la oiga está escrito en la pared. Entonces, ve delante de sus ojos una elegante imitación de una glándula pectoral femenina, que cuando la aprieta emite un grito que llama a la oiga. La oiga mira por un pequeño atisbadero para ver si es un enemigo el que ha tocado la glándula; en ese caso no abrirá. Pero si ve a un amigo, desata el ala de madera y abre de un tirón. Así el invitado puede entrar en la verdadera cabaña a través de la abertura […]

     La gente como nosotros se sofocaría rápidamente en canastas como éstas, porque no hay nunca una brisa fresca como en una choza samoana. Los humos de las chozas-cocina tampoco pueden salir, La mayor parte del tiempo el aire que viene de fuera no es mucho mejor Es difícil entender que la gente sobreviva en estas circunstancias, que no se conviertan por deseo en pájaros, les crezcan las alas y vuelen para buscar el sol y el aire fresco... pero los Papalagi son muy aficionados a sus canastas y ni siquiera sienten lo malas que son […]

     Cuando son lo suficientemente ricos para mantener criados, entonces éstos hacen el trabajo, mientras ellos hacen visitas o salen a comprar comida fresca. Tanta gente como hay viviendo en Samoa, vive de este modo en Europa, y quizá incluso más... Cuando uno se siente infeliz en esta vida pedregosa, los demás dicen que no es natural, con lo que dan a entender que él no sabe lo que Dios ha querido que fuera.

     Actualmente estas casas se yerguen a menudo unas cerca de otras, en enormes cantidades, ni siquiera separadas por una palmera o un arbusto. Y directamente enfrente, sólo a un tiro de piedra, una segunda fila de canastas aparece. Por consiguiente, entre las dos filas hay apenas una grieta estrecha que los Papalagi llaman calle... durante días sin fin puedes caminar por estas grietas sin salir a un bosque o ver un poco de cielo azul. Mirando hacia arriba desde estas grietas, difícilmente puedes ver un poco de espacio claro, porque dentro de cada choza arde como mínimo un fuego y la mayor parte del tiempo muchos a la vez. Por eso los firmamentos están siempre llenos de humos y cenizas, como después de una erupción del volcán en Savoii. Las cenizas llueven sobre las grietas, por eso las canastas de piedra han tomado el color del barro de los pantanos de mangle y la gente tiene hollín negro en el ojo y el pelo, y arena entre los dientes. A pesar de todo, los Papalagi caminan entre estas grietas desde la mañana hasta la noche.

     Hay algunos que incluso lo hacen con cierta pasión... Han construido en estas calles enormes cajas de cristal en las que toda clase de cosas están expuestas, cosas que el Papalagi necesita para vivir: taparrabos, pieles para pies y manos, ornamentos para la cabeza, cosas de comer. Estas cosas están expuestas para que todo el mundo pueda verlas y además aparecen como muy tentadoras. Pero no se permite a nadie coger nada de allí, aunque lo necesite con urgencia, hasta después de pedir permiso y de hacer un sacrificio.

     Hay muchas grietas en las que el peligro acecha por todas partes, porque la gente no sólo camina una contra otra, sino que se embisten también desde dentro de enormes cajas de vidrio que se deslizan en correderas de metal. Hay un ruido tremendo. Nuestras orejas empiezan a silbar a causa de los caballos que golpean el pavimento con sus pezuñas y de la gente que patea con fuerza con sus pieles de los pies, a causa de los niños berreando y de los hombres chillando. Y todos ellos gritan, por alegría o por miedo. Es imposible hacerte oír a menos que grites tú también... ¿Están los Papalagi orgullosos de haber reunido tanta piedra? No lo sé. Los Papalági son gente con gustos raros. Sin ninguna razón en especial hacen toda clase de cosas que les ponen enfermos, pero aún se sienten orgullosos de ellas y cantan odas a su propia gloria”.
Tuiavii de Tiavea (jefe samoano), Los Papalagi (Integral Editorial)

     Y un último apunte para ejemplificar esta "forma de entender el mundo occidental" de los samoanos: vamos a echar mano de la excelente “Bowling for Columbine” (Dog eat dog 2002) del polifacético Michael Moore. El director traslada su cámara a Canadá para comprobar por qué en Estados Unidos se asesina cada año a más de 11.000 personas, tratando de identificar algún “rasgo cultural” que les haga diferentes al resto de occidentales, y llega a apreciar lo diferente que es la "forma de enfocar la vida" en Canadá… donde a la gente le da por “no cerrar la puerta de sus casas” para no sentirse “atrapados en ellas” (algo que llamaba mucho la atención a Tuiavii de Tiavea). Moore comprende la diferencia especialmente al ver la televisión, al comprobar los distintos “valores morales” que los medios de comunicación filtran a la población, y cómo eso determina la forma de “apreciar la realidad” de las personas y, por ellos mismo, su forma de “ser y estar” en el mundo. Y ahora os sugiero esta pregunta: "¿hacia cuál de los dos modelos creéis que se dirigen los medios de comunicación nacionales?"

martes, 5 de marzo de 2024

El extraño caso de Victor de L´Aveyron

     Un ejercicio interesante a la hora de abordar el estudio de la dimensión cultural del ser humano es analizar el caso de los “niños salvajes”. Esta expresión hace referencia a los niños que son "abandonados" a una edad muy temprana y "sobreviven" al margen de cualquier tipo de "socialización" (incluso si son acogidos por animales, son criados de modo ajeno a la "cultura humana". El caso más significativo, que hemos visto ya en el aula, es el del niño Víctor de Aveyron, que fue encontrado vagando solo y desnudo por los bosques de Aveyron en el verano de 1799, y entregado a los cuidados del médico Philippe Pinel y luego al pedagogo Jean Marc Gaspard Itard. Este acontecimiento ha sido llevado al cine de forma notable por el director francés François Truffaut en su obra “El pequeño salvaje” (Carrosse, Francia, 1969), de la que os selecciono el arranque, que muestra el momento de la captura y las primeras horas de Víctor en un ámbito social desconocido. 

     “Comenzando su descripción por el aspecto que ofrecían las funciones sensoriales de nuestro pequeño hombre bravío, el ciudadano Pinel nos informó haber encontrado sus sentidos en un estado tal de inhibición que el infeliz se hallaba según él, a este respecto, bastante por debajo de las especies zoológicas domésticas: los ojos sin fijeza ni expresión, sin cesar divagan de un objeto a otro, sin detenerse jamás en uno de ellos, hallándose tan poco ejercitados, tan poco coordinados con el tacto que en modo alguno sabían distinguir entre un objeto de bulto o una simple pintura; el oído tan insensible a los ruidos más fuertes como a la más emotiva de las melodías; el órgano de la voz, en el estado de mudez más absoluto, no emitía sino un sonido uniforme y gutural; el del olfato parecía igualmente a la exhalación de los perfumes como al hedor de la basura de que estaba impregnado su cubil:; el tacto, en fin, se limitaba a la función, mecánica y no perceptiva, de la pura presión de los objetos. Pasando, pues, de las funciones sensoriales a las intelectuales, el autor del informe nos mostró a su paciente incapaz de atención, salvo en lo que atañía a los objetos de sus necesidades, y sustraído, por lo tanto, a las operaciones del espíritu que reclaman el concurso de aquella facultad; privado de discernimiento, negado a la memoria, desprovisto de toda actitud imitativa y hasta tal punto obstruido a los recursos de la mente, incluso relativos a sus propios intereses, que aún no había aprendido siquiera a abrir las puertas ni acertaba a valerse de una silla para atrapar algún manjar que se hurtase a sus alcances. Se hallaba, finalmente, desprovisto de todo recurso comunicativo, y en algún ademán o movimiento de su cuerpo podía adivinarse modo alguno de intencionalidad ni de expresión; sin apariencia de motivo alguno, pasaba de repente de la más melancólica apatía a una risa explosiva y desbordante. Insensible su alma a cualquier clase de afección moral, toda su inclinación y su placer quedaban circunscritos al agrado del órgano del gusto, todo su discernimiento a las operaciones de la gula, toda su inteligencia a la capacidad para unas cuantas ocurrencias aisladas y siempre relativas a la satisfacción de sus necesidades, en una palabra, su existencia toda quedaba reducida a una vida puramente animal”.

Carta de Philippe Pinel a Jean Marc Garpard ItardInforme sobre Víctor de L´Aveyron (1799)

     Quizá esto os ayude a responder a la pregunta que planteábamos en clase: “¿es Víctor un ser humano?” Contestar a esta pregunta es más complejo de lo que podría parecer en un primer momento, así que, a la descripción del doctor Pinel que precede a estas líneas añado la película completa para que busquéis las “secuencias más ilustrativas” y que nos permite hacernos una idea mucho más aproximada del “estado real” del niño en el momento de ser encontrado. Recordad que Víctor contaba por entonces unos 11 años de edad: podéis comparar sus “habilidades” con las que vosotros teníais en el mismo periodo vital (que seguro que aún permanecen frescos en vuestra memoria). Si queréis más información sobre el tema, os ofrezco también un domumental sobre los más conocidos "pequeños salvajes" (por desgracia, el caso de Victor no es el único) que os puede resultar de utilidad. Así tendréis una base más sólida para responder a la pregunta que se os plantea. 


sábado, 2 de marzo de 2024

Medios de comunicación y valores morales

     Acabamos de completar en el aula la unidad dedicada a la “autonomía moral” con un repaso al llamado “proceso de socialización”, que hemos definido como el proceso de "desarrollo personal" por el que adquirimos nuestra conciencia moral adulta, esto es, el proceso de “maduración moral” por el que adquirimos las destrezas necesarias para vivir en nuestra sociedad. Hemos comentado también que este proceso viene definido por la acción de una serie de “agentes socializadores”, que nos ayudan a interiorizar los "valores y normas" colectivas, y de todos ellos hemos destacado a los padres (y en general la "familia"), los profesores y el "entorno escolar" (que son quienes facilitan nuestra primera integración social), también los amigos y compañeros (que permiten una "relación entre iguales") y sobre todo los medios de comunicación de masas, conocidos como “mass media”. El ejercicio que os pedía la semana pasada tenía que ver con el análisis de un "corte publicitario", para que tratarais de encontrar un valor o una norma moral “escondida” en un anuncio televisivo. Convendría hablar un poco más de esto.

     Es del todo evidente que los "medios de comunicación" tienen una influencia en las personas mucho mayor que otros agentes sociales, toda vez que, como le dice Albert Gibson (Tom Arnold) a Harry Rehnquist (Arnold Schwarzenegger) en “Mentiras Arriesgadas” (20th FOX, EEUU, 1994) de James Cameron, cuando la hija del segundo le roba dinero de la cartera al primero: “es lo que ven en la televisión, y ven la televisión mucho más tiempo del que pasan contigo, y no podemos competir contra eso… ¡nos ganan por armamento, papi!”. Lo cierto es que los medios de comunicación se han convertido en los verdaderos "educadores en valores" de la sociedad actual: un reciente informe de "El confidencial" señala que cada español consume una media algo más de "3 horas de televisión" al día (en concreto 181 minutos), lo que significa mucho más tiempo que el que verdaderamente pasamos con nuestras familias, con nuestros profesores, incluso que con nuestros amigos… y en estas condiciones es difícil igualar la oferta.

     Pero los valores se difunden diariamente, no solo en spots publicitarios, sino también en "programas" y "películas", "series" y "concursos". Los "programas del corazón" parten de una noticia para generar un romance o un escándalo (en muchos casos inexistente) con el que poder rellenar horas y horas de televisión a partir de la nada: "se parte del vacío y se genera opinión". La cosa no iría más allá si no fuese porque los "programas informativos" están comenzando a hacer lo mismo. Aquí tenéis un interesantísimo enlace a la página de Antonio Rico, pseudónimo con el que tres profesores de filosofía firman sus artículos de crítica televisiva para el periódico "La Nueva España". Este artículo en concreto es verdaderamente esclarecedor de lo que estamos diciendo: si todos los telediarios disponen de un tiempo asignado de pantalla de unos 60 minutos ¿qué pasaría si un día no hubiera "noticias" verdaderamente relevantes o de suficiente trascendencia? ¿Con qué "material" rellenarían los informativos ese tiempo que tienen asignado diariamente? Podéis consultarlo en este enlace: "Fabricas de realidad".

     Fijaos en que esta forma de actuar esté presente cada día, y cada día de una forma más acusada, en el conjunto de nuestra "oferta informativa". Pensemos por un momento en la "prensa escrita": los "periódicos deportivos" difunden noticias mínimas como si de grandes hazañas atléticas se tratara, y convierten lo intrascendente en doble portada; los "periódicos de información general" esperan al más pequeño de los escándalos para hacer de él un titular a cinco columnas. En televisión, los "telediarios" de las distintas cadenas se vuelven progresivamente más "sensacionalistas" a medida que la necesidad de "ganar audiencia" al rival audiovisual suplanta al interés puramente informativo. Los telediarios llenan de sucesos desagradables sus espacios, generando una "sensación de miedo" permanente en la ciudadanía, y alargan su tiempo de permanencia en antena, haciendo que se solapen unas noticias con otras, combinando elementos marcadamente "dramáticos" con otros totalmente "frívolos" (podéis comprobar esto mismo en un nuevo artículo de Antonio Rico "El diseño y el destino", en el blog "625 ranas").

     Un ejemplo de esta forma de actuar podemos verlo en la excelente “Bowling for Columbine” (Dog Eat Dog, EEUU, 2002) del polifacético Michael Moore. En el primero de los vídeos podemos ver las declaraciones del cantante de rock Marilyn Manson tras los terribles sucesos del instituto Columbine (que tendremos tiempo de ver en clase). A pesar de que el artista fue acusado de "incitar a la violencia" (los dos jóvenes que provocaron la matanza de escolares en el instituto eran asiduos oyentes de su música), sus respuestas son de una sagacidad y certeza impecables, y nos proponen una "tesis" como punto de arranque para poder comprender el "problema de la violencia". El director director traslada más tarde su cámara a Canadá para comprobar esta tesis, y llega a apreciar lo diferente que es la forma de enfocar la vida en Canadá y en Estados Unidos… especialmente en el "ámbito informativo", y como eso determina la forma de "apreciar la realidad" de las personas y, por ello mismo, su forma de "ser y de estar en el mundo". Y ahora os sugiero la siguiente pregunta: "¿hacia cuál de los dos modelos creéis se dirigen los medios de comunicación nacionales?"

lunes, 19 de febrero de 2024

Homínidos en busca de su humanidad

     Continuamos nuestro repaso a la “filogénesis del ser humano” de la mano de un pequeño clásico moderno que lleva por título "En busca del fuego" (Belstar, Canadá, 1981), película dirigida por Jean-Jacques Annaud con un “rigor antropológico” extraordinario (baste decir que los guionistas inventaron un auténtico “lenguaje homínido” para que los personajes que aparecen en la película se pudieran comunicar, y la excelente labor actoral fue supervisada por "antropólogos" y "etólogos" de renombre para no dejar nada al azar). La película nos servirá para revisar en mayor medida los llamados “procesos de hominización”, claramente constatables en las diferencias fisiológicas y comportamentales entre las distintas especies de Homo (Erectus, Neanderthalensis y Sapiens) que aparecen a lo largo del metraje. Habitualmente utilizo esta película con mis alumnos de psicología para proponerles algunas “incógnitas” que deben resolver. Nosotros haremos lo mismo con estas “ideas sueltas” que os propongo a continuación:

1. Compara las distintas "especies de homínidos" que aparecen en la película y cita sus características y explica por qué es importante el "fuego" y qué avances aporta a su evolución.

2. Analiza la relación entre el principal protagonista de la película (un "guerrero" neanderthal) y su "amiga" sapiens, mucho más sofisticada e inteligente.

3. Busca una explicación a la “escena del mamut” y a las distintas reacciones ante su presencia por parte tanto de los homínidos protagonistas como de los otros "animales" presentes.

4. Fíjate en el "modo de vida" en la "aldea sapiens": el uso de pintura corporal y máscaras, armas y utensilios más evolucionados, la importancia del sexo...

5. Y, por último, ¿cómo crees que interpretan los neanderthal la idea de la "muerte" (el gemelo que no se levanta) y de la "vida" (la escena final con la joven sapiens embarazada)?

     Algunos de los “procesos físicos” que nos llevaron a ser lo que somos ya estaban plenamente consolidados en especies anteriores: el “bipedismo” (y la “postura erguida”, por supuesto), es un hecho troncal, pero también lo son la “teleencefalización” creciente, la “liberación de las manos”, las “modificaciones óseas” (la columna, la pelvis, la mandíbula, el mentón...) y se pueden intuir algunas cosas sobre la “neotenia” o “retraso de la ontogenia”, que facilitarán cambios comportamentales importantísimos como el alargamiento del “proceso de aprendizaje”, el desarrollo de “culturas líticas”, la “caza organizada” como una primera forma de “organización social” (junto a los primeros “rudimentos funerarios”), el desarrollo de las primeras “técnicas” y posteriormente de las  primeras “formas artísticas”, así como la aparición del “lenguaje articulado” y de la “capacidad simbólica”. La película nos ofrece buena muestra de todo ello (consúltala completa en este enlace).

sábado, 17 de febrero de 2024

Enredados con las normas morales


     Estamos trabajando en el aula el concepto “norma moral”, y para ejemplificarlo os he seleccionado un par de vídeos interesantes. En primer lugar tenemos un extracto de la película “Piratas del Caribe” (Disney, EEUU, 2007) de Gore Verbinski, que en su tercera parte “En el Fin del Mundo” nos ofrece una escena impagable: el momento en que el padre de Jack Sparrow (Keith Richards, el mítico guitarrista de The Rolling Stones, en el que se inspiró el propio Johnny Depp para recrear al personaje) hace aparición portando el famoso “código” del que todos los piratas hablan a lo largo de las cinco películas de la saga y al que todos ellos están sometidos.

     Aunque lo que vemos es poco más que una escena graciosa, el "código de conducta pirata" puede servirnos para comprender el sentido de las “normas morales”: un conjunto de expresiones que pone en forma de mandato una serie de “valores morales” que todos "asumimos personalmente" y con las que "nos identificamos" de forma espontánea… si es que eso es posible rodeado de una panda de rufianes que venderían su alma al diablo por un puñado de doblones de oro o por una miserable botella de ron. Al final del artículo disponéis de otro vídeo en el que se muestra "la realidad de este hecho": cómo era realmente la forma de vida de los piratas de la época moderna, con sus códigos de conducta adecuadamente concretados en una serie de normas. Otros colectivos "mal vistos" por la sociedad se comportan de manera similar; así por ejemplo, entre los grafiteros existen normas estrictas: "Jamás se pinta encima de otro grafiti"... y esta es una prohibición tajante y de obligado cumplimiento.

Jean Piaget: Teoría del desarrollo cognitivo (Sprouts)

Lawrence Kohlberg: Teoría del desarrollo moral (Sprouts)

     Un poco más en serio, os recuerdo que todas las “normas morales” son “normas de convivencia”, pero que no todas las normas de convivencia son normas morales; por otro lado, muchas de las normas morales han pasado a formar parte del derecho, se han convertido en “normas jurídicas”, aunque no todas las normas jurídicas pueden considerarse morales. Recordad nuestro artículo previo "Do the right thing, baby!", en el que sosteníamos que toda "norma moral", para poder ser considerada como tal, debe de reunir, según nos comenta la filósofa Adela Cortina (1947-) al menos estas tres características: “autoobligación” (que no se me impone desde fuera, sino que la asumo como propia por mí mismo), “incondicionalidad” (que no proponen una condición para la acción ni buscan un beneficio personal) y “universalidad” (que deberían aplicarse por cualquier persona en todo momento y lugar). Se trata de tres imponderables que todos debemos asumir como propios.

     Los dos vídeos que proponemos aquí nos dan pie para adentrarnos en el tema de la “maduración moral”, del que ya hemos hablado en artículos anteriores, y sobre el que volveremos en artículos futuros. Hemos comentado en clase los modelos explicativos de Jean Piaget (1896 a 1980) respecto de la "maduración intelectual" y de Lorenz Kohlberg (1927 a 1987) respecto de la "maduración moral", que hemos tenido tiempo de comentar en el aula en profundidad y que os animo a revisar gracias a dos interesantes vídeos del canal educativo de YouTube Sprouts, y que nos permitirán hacernos una idea más clara del concepto de “desarrollo moral.

viernes, 16 de febrero de 2024

¿Por qué considero algo como valioso?


     A punto de concluir el trimestre, convendría recordar algunos aspectos básicos de las unidades que hemos visto últimamente. A tal efecto, os muestro aquí una serie de enlaces a la excelente página web Filópolis, que nos ofrece un interesante resumen sobre los conceptos de “valor” y “valor ético”, además de una serie de ejercicios informales muy instructivos, como un "cuestionario", un "crucigrama" o un "test interactivo" que nos pueden ayudar a comprender mejor esta temática.

Filópolis: ¿Qué son los valores? (cuestionario)

Filópolis: Valores y valores éticos (crucigrama)

Filópolis: Great Team de valores (test interactivo)

     El vídeo que abre el artículo ejemplifica perfectamente el sentido que henos dado al concepto de “valor” en sus diferentes acepciones: “económico”, “útil”, “intelectual”, “vital”, “estético”… Sobre el concepto de “valor moral” hemos tenido oportunidad de debatir en el aula en profundidad, por eso no insistiré más en el tema, tan solo os propongo esta joya de cortometraje realizado hace pocos años para promocionar la Lotería de Navidad: “El valor del compañerismo”. 

miércoles, 14 de febrero de 2024

¡Las mejores cosas les ocurren a los que esperan!


     Acabamos de comenzar el tema de la evolución humana y muchos de vosotros os estáis empezando a plantear cuestiones verdaderamente interesantes al respecto. Siempre que nos adentramos en el estudio del “ser humano” es inevitable comenzar a hacerse preguntas “trascendentales” sobre el “origen de la vida” y sobre el “origen y lugar del hombre” en este grandioso proceso cósmico. Lo primero que deberíamos hacer es poner en perspectiva todo este tinglado, y no conozco a nadie mejor para ello que nuestro viejo amigo Carl Sagan (1934 a 1996). Os he seleccionado uno de los momentos más espectaculares y recordados de la magnífica serie de televisión “Cosmos: Un viaje personal” (BBC, EEUU, 1980) que lleva por título, precisamente, “El calendario cósmico”.

     Sagan nos ofrece una panorámica global del "proceso de generación y desarrollo del universo”, desde la “gran explosión” hasta el momento presente (comparado con este largo periodo de tiempo, la separación de algo más de cuarenta años entre nosotros y este episodio de la serie es una insignificancia). De forma muy visual y didáctica, pero no por ello menos rigurosa, nuestro autor compara esta evolución con el desarrollo de un periodo de tiempo asumible en términos humanos: “un año” (desde el primer segundo del primer  día de enero hasta las campanadas de medianoche del día de nochevieja). Es sorprendente ver como se gestan las “galaxias”, las “estrellas”, los “planetas” y sus satélites, los “continentes” sobre los océnamos, finalmente la “vida orgánica”, lo que nos permitirá comprender mejor nuestra situación en este diminuto e inestable planeta que llamamos “hogar”.

     Precisamente hablando de vida orgánica, se me ha ocurrido también colgaros un celebrado clip de Matt Groening (1954-), el creador de “Los Simpson” (20th Century Fox, EEUU, 1982), para certificar la "evolución de las especies". Podéis consultar este vídeo que os selecciono, titulado “Homer evolution”. También resulta muy interesante, a la par que igual de divertido, este anuncio extraído de una campaña publicitaria de la marca de cerveza irlandesa Guinness (y no quiero que esto os sirva como excusa para el consumo desaforado de cerveza este próximo fin de semana) titulado “Las mejores cosas les ocurren a los que esperan”, que en su momento fue el ganador de la “Palma de Oro” en el celebrado Festival Internacional de Cine Publicitario de Cannes de hace unos pocos años.

     El motivo por el que he elegido precisamente este vídeo es el siguiente: ya que el propio Charles Darwin (1809 a 1882) tuvo que hacer uso de su "creatividad", imaginando el proceso de evolución “de adelante hacia atrás”, esto es, desde el momento actual hasta el surgimiento de las primeras especies, podemos probar nosotros a hacer el mismo ejercicio de imaginación viendo el proceso “al revés”, como propone el anuncio. Y si a Darwin le llevó toda una vida desarrollar su "teoría de la evolución" a partir de los datos que, como naturalistas, obtuvo en su juventud en su deambular por las Islas Galápagos en el famoso HMS Beagle, el anuncio nos recuerda que la paciencia y la espera son esenciales, y que nuestra aparición en el planeta, aunque lenta y trabajosa, ha merecido la pena.

    La película “Master and Commander: Al otro lado del mundo” (FOX, EEUU, 2003) del australiano Peter Weir (1944-) a partir de una de las novelas más conocidas del increíble escritor británico Patrick O'Brian (1914 a 2000) nos muestra un personaje excepcional, el médico del barco, el doctor Stephen Maturin (Paul Bettany), un joven inglés “amante de la naturaleza”, que es un trasunto evidente del joven Darwin (como puedes comprobar este vídeo, en el que ve al doctor “Explorando las Galápagos”). Otros ejemplos interesantes de evolución los tenéis en el arranque de la película ”Adaptation: El Ladrón de Orquídeas" (Columbia, EEUU, 2002) de Spike Jonze (1969-) sobre un guion de Charlie Kaufman (1858-) hace más evidente esta evolución, al conectar todo el proceso con el momento actual del protagonista: "¿Cómo he llegado hasta aquí?".

     Y un último apunte para la reflexión: el excelente arranque de la película de “2001: Una odisea del espacio” (Metro-Goldwyn-Mayer, EEUU, 1968), película dirigida por Stanley Kubrick (1928 a 1999) a partir de un relato corto de Arthur C. Clarke titulado “El centinela” (que podéis leer completo en este enlace), una más que interesante reflexión sobre el posible “Amanecer del hombre” que conecta la aparición del “ser humano” con el descubrimiento de la primera “herramienta”, y que nos permitirá introducir más adelante el concepto de “evolución cultural”. Sé que el metraje (10 minutos en los que “no se habla”) puede echaros un poco para atrás, pero merece la pena invertir este tiempo para descubrir una lección que seguramente no olvidaréis: la "lucha por la supervivencia" comienza con una "idea".

jueves, 8 de febrero de 2024

El juego de la lógica


     Hemos comentado en el aula la figura del filósofo y lógico británico Charles Lutwidge Dodgson (1832 a 1898), más conocido por su pseudónimo literario: Lewis Carroll, el creador de la inmortal “Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas” (además de una serie de obras menos conocidas, pero igualmente interesantes, sobre el mundo de la lógica, en especial “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí”). Recientemente, el director Tim Burton nos ha sorprendido con una peculiar adaptación del clásico infantil titulada igualmente “Alicia en el país de las maravillas” (Disney, EEUU 2010). Se trata de un interesante juego lógico plagado de acertijos y adivinanzas, en el que se utilizan las palabras de un modo peculiar para generar “razonamientos” de lo más “extraños”, a veces “contradictorios”, otras simplemente “absurdos”. Os dejo con el arranque de la película: la caída de Aliciapor la madriguera del conejo” y el encuentro con los gemelos Tweedledum y Tweedledee (tenéis ejemplos de sus “acertijos lógicos” en el libro de Raymond Smullyan titulado “¿Cómo se llama este libro?” que hemos comentado hace unos días). Una interesante historia para pasar un rato divertido.

     Una versión igualmente sorprendente de la historia de Alicia la podemos encontramos en la enigmática “El laberinto del fauno” (Picasso, España, 2006) de Guillermo del Toro. Si bien los personajes y la historia son diferentes, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: como reconocer la diferencia entre la “realidad” y la “ficción” cuando nos enfrentamos a personajes que nos proponen acertijos lógicos que debemos resolver. Nuestra protagonista se sumerge en un mundo de fantasía atraído por un misterioso “fauno” en el que nada es lo que parece. También ella se encuentra con seres extraños que nos sugieren enrevesadas “proposiciones lógicas” que nuestra protagonista debe desentrañar con la ayuda de la lógica informal. Se nos muestran aquí algunas interesantes “paradojas lógicas” (enunciados aparentemente correctos que encierra una contradicción, al proponer un “círculo vicioso” que ataca nuestro “sentido común”). Aunque puedan parecer simples enredos o juegos de palabras sin importancia, en realidad las paradojas (al igual que la “aporías” y las “antinomias”) ponen en tela de juicio la “consistencia del lenguaje” y de los sistemas lógicos que los sustentan.

     Para comprender mejor el sentido del “uso del lenguaje”, debemos primero aprender a detectar confusiones y errores, muy especialmente en la construcción de las “argumentaciones” (en la “forma” o “estructura” de las mismas). El filósofo Francisco Conde nos regala esta interesante tabla para hilar un “discurso vacío”: tomemos cualquier expresión de las casillas de la columna I y juntémosla sucesivamente con cualquier expresión de las casillas de las columnas II, III y IV. El resultado es un discurso “no argumentativo”, que parece dar razones de sus afirmaciones pero no lo hace. Se podría incluso repetir el ciclo de forma infinita, y el orador podría pasarse horas repitiendo frases que carecen por completo de “referencia”, o que poseen una referencia tan vaga e imprecisa que al final no se termina diciendo nada de nada.

I
IIIIIIV
Queridos colegasla realización de los deberes del programanos obliga al análisisde las condiciones financieras y administrativas existentes
Por otra partela complejidad de los estudios de los dirigentescumple un rol esencial en la formaciónde las directivas de desarrollo para el futuro
Asimismoel aumento constante en calidad y en extensión de nuestra actividadexige la precisión y la determinacióndel sistema de participación general
Sin embargo, no olvidemos quela estructura actual de la organizaciónayuda a la preparación y a la realizaciónde las actitudes de los miembros de las organizaciones hacia sus deberes
De igual manerael nuevo modelo de la actividad de la organizacióngarantiza la participación de un grupo importante en la formaciónde nuevas proposiciones
La práctica de la vida cotidiana prueba queel desarrollo continuo de nuevas formas de actividadcumple deberes importantes en la determinaciónde las directrices educativas en el sentido del progreso
No es indispensable argumentar el peso y el significado de estos problemas, ya quela garantía constante, nuestra actividad de información y de propagandafacilita la creacióndel sistema de formación de cuadros que corresponda a las necesidades
Las experiencias ricas y diversasel reforzamiento y desarrollo de las estructurasobstaculizan la apreciación de la importanciade las condiciones de las actividades apropiadas
El afán de organización, pero sobre todola consulta de los numerosos militantesofrece un ensayo interesante de verificacióndel modelo de desarrollo
Los principios superiores ideológicos, así comoel inicio de la acción general de formación de actitudesimplica el proceso de reestructuración y de modernizaciónde las formas de acción

     Recordad que los “lenguajes naturales” permiten la formación de “discursos” que presentan una referencia “muy vaga”, o que no pretenden tener ninguna referencia en absoluto, con lo que el lenguaje se está usando para finalidades que no tienen nada que ver con establecer argumentaciones (buen ejemplo de ello es el “lenguaje poético”). Por ello se impone la necesidad de generar “lenguajes artificiales” con los que poder estudiar con claridad y precisión la “argumentación” del discurso (y a esto es a lo que llamamos “lenguaje formal”). Estos lenguajes se caracterizan por representar la “forma lógica”, esto es, la “estructura” responsable de la formación de argumentaciones correctas, donde prevalece su carácter “sintáctico” (o nivel de formación de estructuras) y no su carácter “semántico” (o nivel de significación, de referencia al mundo).

     Y un último y divertido entretenimiento para cerrar el artículo: ya que hablamos de acertijos lógicos, nada mejor que echarle un vistazo al conocidísimo juego lógico propuesto por Albert Einstein (1879 a 1955) a principios del pasado siglo. El propio autor predijo que el 98 por ciento de la población mundial sería incapaz de resolver este acertijo en menos de una hora. El acertijo dice así:

     “Existen cinco casas pintadas de diferentes colores y en cada una de ellas vive una persona con una diferente nacionalidad. Los cinco dueños beben una determinada bebida, fuman una determinada marca de cigarrillos y tienen una determinada mascota. Ningún dueño tiene la misma mascota, fuma la misma marca de cigarrillos o bebe la misma bebida.” La pregunta es: ¿quién tiene el pez?

1. El británico vive en la casa roja.

2. El sueco tiene como mascota un perro.

3. El danés toma te.

4. La casa verde está a la izquierda de la casa blanca.

5. El dueño de la casa verde toma café.

6. La persona que fuma “Pall Mall” tiene un pájaro.

7. El dueño de la casa amarilla fuma “Dunhill”.

8. El que vive en la casa del centro toma leche.

9. El noruego vive en la primera casa.

10. La persona que fuma “Blends” vive junto a la que tiene un gato.

11. La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma “Dunhill”.

12. El que fuma “Blue Master” bebe cerveza.

13. El alemán fuma “Prince”.

14. El noruego vive junto a la casa azul.

15. El que fuma “Blends” tiene un vecino que toma agua.